sábado, 27 de agosto de 2016

EL ANILLO DE GRADUACION.#CUENTOSENLAERADELARTE.#ALICIASUSANABAIGORRIA

  El anillo de la graduación


Era su primer empleo. Sin saber de dónde sacó fuerzas,  le comentó a la esposa del dueño: - ¡qué hermoso anillo! La joven señora contestó naturalmente:- me lo regaló papá cuando me recibí.
Se deleitó con el anillo de oro con una piedra verde oscuro. Tal gesto tan amable de un padre para con su hija se quedó grabado en un rincón de la memoria.
Su vida se desarrolló profesionalmente en ese primer trabajo ascendiendo administrativamente y luego en su vida personal; se casó teniendo hijos por los cuales dejó el trabajo y se retiró a una vida hogareña.
Después de cumplir los sesenta años una revendedora de joyas le ofreció un anillito de plata y oro con una piedra negra, muy de moda. Un Bulgary.
El anillo se acomodó elegante en su dedo meñique de la mano derecha. Verlo y acordarse del anillo de graduación que hubiera querido tener a sus dieciocho años como regalo de su padre fue todo un gesto visionario. Preguntó a la revendedora el precio y cómodamente en tres cuotas y con tarjeta de crédito cancelaría la deuda. El anillo en su dedo la acompañaría el resto de su vida.
Al anochecer, chateó con su hermana y pícaramente por medio de la web-cam le mostraba la mano con el anillo a la vez que le decía…-¿viste el anillo que me regaló papá cuándo me recibí? La otra exclamó _ ¿qué anillo? Nunca supe...-¡el que me regaló papá cuando me recibí! enfatizó.
Al mirar por la pantalla la mano de su hermana con el anillito, una sonora carcajada la sacudió…- Ah –exclamó- el anillo de papá - y ambas rieron pícaras y juveniles en su vejez comprendiendo la otra hermana la broma que se le hacía.
La anécdota del anillo de papá llegó a conocimiento de los nietos a quienes la abuela contaba con picardía la broma hecha a su hermana menor.
Rápidamente, la nieta mayor que cursaba el último año de la escuela primaria solicitó a su abuela: -¡Abu…yo también quiero el anillito de papá! cuando egrese…
Riendo, la abuela contestó_:¡Ah…pero hay que egresar de la escuela secundaria! No es válido para la escuela primaria…..jajajajaja_ además, no es regalo de abuelas sino del papá.-¡pero abue! dale…regalamelo insistió zalamera riendo la nieta.
En secreto la abuela comenzó a ahorrar para que cuando llegara esa fecha regalar a su primera nieta el anillo de la graduación no fuera que ya no estuviera viva seis años después, cuando la nieta egresara del secundario.
Claro que este regalo no abarcaría al nieto que egresaba con seis años del jardín de infantes.
Sonriendo pensó que sin querer había puesto en la familia una tradición: regalar un anillo para cada egresado, pero no al egresado del jardín de infantes como ahora también se estila sino al egresado del sexto grado por lo menos.

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